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El lago del Nevado de Toluca es sagrado; regresan objetos prehispánicos sumergidos

Un grupo de arqueólogos mexicanos del INAH sumergieron 52 objetos rituales de resina en el lago del volcán Nevado de Toluca para crear el primer archivo arqueológico in situ para bienes culturales sumergidos.

El proyecto restituye estos objetos rituales que fueron depositados hace un milenio por sacerdotes matlatzincas, de acuerdo a la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático de la UNESCO.

Los objetos, pertenecientes a la cultura Matlatzinca depositados hace 1 milenio pero descubiertos en el 2007, se encontraban sumergidos en el lago del Nevado de Toluca, el cual se localiza a 4 mil 680 metros sobre el nivel del mar.

Después de esto, estuvieron más de una década bajo investigación hasta que finalmente fueron depositados nuevamente en el Lago de la Luna, en el cráter del volcán, en Estado de México.

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En esta laguna tan especial la temperatura media anual es de 3 grados centígrados, está prohibido el nado y el buceo salvo con fines científicos avaladas por las autoridades.

Los objetos se dataron entre los años 1216 y 1445, mediante el Carbono 14 por especialistas del Instituto de Física (IF) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Este periodo de tiempo coincide con la hegemonía matlatzinca del valle de Toluca, entre 1162 y 1476, y a la cual siguió la dominación mexica del área.

La forma de los objetos son conos, entre 20 y 30 centímetros de largo, y esferas -similares en tamaño a pelotas de béisbol- procede del árbol Copal santo (Bursera bipinnata).

Un lugar sagrado

Desde tiempos prehispánicos, la zona del nevado de Toluca, ha sido un sitio sagrado. Por eso en los lagos del Sol y de la Luna del Volcán existen vestigios arqueológicos, al igual que en sus laderas, con sitios que pudieron ser altares. Actualmente es un área protegida de 53.590 hectáreas

Asimismo, un beneficio adicional del proyecto es que permitirá monitorear y estudiar la readaptación de los materiales arqueológicos a las condiciones químicas y de temperatura.

De acuerdo a Iris Hernández Bautista, titular del Proyecto de Arqueología Subacuática en el Nevado de Toluca:

Los objetos, la mayoría de forma cónica o esférica, fueron colocados de tal manera que permiten el paso del agua sin que la resina “se disgregue” en un contenedor especial para ambientes acuáticos.

Por otro lado, el catálogo podrá volver a consultarse si en el futuro evolucionan las tecnologías o los métodos de trabajo aplicables a estas piezas.

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