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Oaxaca era algo que tenía que suceder, era algo que yo no buscaba, simplemente ocurrió – Diego Huerta.

Es así como el fotógrafo Diego Huerta describe su trabajo en el sur mexicano, donde ha viajado durante los últimos cuatro años para documentar sus comunidades indígenas con retratos impresionantes.

El fotógrafo mexicano de 30 años de edad comenzó a trabajar en este proyecto, titulado Oaxaca desde adentro después de viajar a esta zona y sin darse cuenta qudarse prendado de la Guelaguetza, la mayor celebración y desfile anual que cuenta con danzas tradicionales y costumbres de las ocho regiones del estado.

“Me sorprendieron todos los colores y las caras de las distintas delegaciones y quise saber de dónde vinieron”, dijo Huerta al Huffington Post. “Fue en ese momento que supe que tenía que ir a su lugar de orígen para saber más sobre sus tradiciones y costumbres y documentarlos a través de mis retratos”.

Alrededor del 15 por ciento de la población mexicana se identifica como indígena, según el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Ese número salta al 56 por ciento en Oaxaca, donde hay 16 grupos indígenas diferentes.

“En Oaxaca sucede algo muy interesante: hay una mezcla de lo moderno y lo tradicional, de los indígenas y de los mestizos, que luchan por conservar esa parte indígena que heredaron”, dijo Huerta a HuffPost. “Los retratos que he hecho son de cuatro de las ocho regiones que existen en Oaxaca (después de cuatro años estoy a la mitad del proyecto) y son personas que he conocido directamente en los pueblos o pueblos pequeños que a algunas de ellas ahora puedo llamar amigos.

Nación Nativa por Diego Huerta

Como parte de su proyecto fotográfico, Huerta viaja a partes remotas del estado y ha fotografiado a mujeres y hombres de las comunidades Zapoteca, Mixteca, Mezclas y Chontal. Su proyecto en Oaxaca alimentará un esfuerzo fotográfico más grande que ha planeado denominar Nación Nativa, que consiste en documentar a los más de 50 grupos indígenas de México.

A la larga, Huerta espera que sus proyectos fotográficos creen “una empatía hacia los indígenas y que esa empatía sea un gatillo para respetarlos y valorarlos”, dijo. “La discriminación no sólo existe en los Estados Unidos, sino que en México hay un alto grado de discriminación contra los nativos y hay mucha ignorancia de la sociedad moderna hacia ellos”.

El fotógrafo ahora reside en Austin, Texas sube sus nuevos trabajos a redes sociales continuamente. Síguelo en Instagram, Facebook, Twitter y Tumblr.